El envio de mensajes masivos, otro medio que ha tomado mucha fuerza en estos últimos años, es el internet

Los grandes avances de los medios masivos de noticia, han marcado los hábitos de consumo en nuestra sociedad. Uno que ejerce mayor autoridad en la actualidad es la televisión, debido a que puede cambiar la representación de actuar o deliberar de las personas y de esta manera, crear una realidad desemejante a través de programas o de la propagación. El envio de mensajes masivos, otro medio que ha tomado mucha fuerza en estos últimos años, es el internet. Hoy en día desiguales grupos sociales lo utilizan de la manera más estándar, desde los más nuevos, hasta los mayores, en algunos casos, adultos mayores, y la generalidad de ellos viven el impacto de la publicidad por la gran cantidad de horas que pasan utilizando la Internet.

Es un hecho, la difusión forma parte de nuestra vida por mucho que queramos evitar. En cada esquina encontramos noticias propagandísticas que nos incitan a comprar a través de retratos y slogans seductores; desde niños nos bombardean con informes exhibidos en camiseas, bolígrafos, etc., y si no somos lo adecuadamente cautos, acabamos cayendo en el engaño de comprar más allá de lo que precisamos. Si no somos consumidores comprometidos y con sentido común corremos el riesgo de agotar los recursos nativos. Vale la pena pararse a pensar en ello, ¿lo estás dudando? La televisión es un medio apropiado para el adiestramiento en el consumismo: inicialmente se crea un deseo o miseria, para posteriormente gastar. Pero, ¿qué busca en realidad la difusión? La razón más importante, es vender lo que se notifica, y más profundamente, busca adiestrar las cualidades hedonistas que garantizan la supervivencia del consumismo. En definitiva, la propaganda buscar el hacer creer al individuo que es disímil a los demás, pese a ser igual que los demás y sólo contar con mas falsa de necesidad en el cerebro.